El cocodrilo

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El cocodrilo es una historia llena de humor, quizás la más divertida que escribió Dostoievski. El desdichado funcionario Ivan Matvéich nos hace reír desde la primera página. Dostoievski utiliza esta increíble historia para reflejar, como solo él sabía hacerlo, la tontería de algunos hombres, su vanidad, su avaricia, y para criticar con gran ironía la burocracia de su querido país. Las ilustraciones de Eugenia Ábalos nos meten del todo en el ambiente ruso de la época.

Fiódor Dostoievski

El escritor Fiódor Dostoievski exploró en su literatura con gran precisión todos los recovecos de la mente humana, sus alegrías, tristezas, amores y desamores.

Nació en Moscú en 1821 y murió en San Petersburgo en 1881. Fue educado por su padre, un médico de carácter despótico y brutal, pero encontró protección y cariño en su madre, que murió prematuramente. Al quedar viudo, el padre se entregó al alcohol, y envió finalmente a su hijo a la Escuela de Ingenieros de San Petersburgo, lo que no impidió que el joven Dostoievski se apasionara por la literatura y empezara a desarrollar sus cualidades de escritor.

Todos los que han leído a este gran autor, en sus novelas más famosas Los hermanos Karamásov o Crimen y castigo, recuerdan a sus personajes, porque Dostoievski imprimió a sus protagonistas una alta carga sicológica. Sus historias, como en el caso del libro que leemos: El cocodrilo, siempre estaban rodando los límites.

A Dostoievski no le fue muy bien en la vida. Era adicto a juego, el amor le fue esquivo y sufrió epilepsia. Todas esas dificultades fueron la inspiración para las historias que escribió. Fue un literato atormentado que pasaba toda la noche escribiendo y tomando café para poder mantenerse despierto. Fue un apasionado por encontrar la verdad de la vida.

Es considerado uno de los más grandes escritores de Occidente y de la literatura universal. De él dijo Friedrich Nietzsche: «Dostoievski, el único psicólogo, por cierto, del cual se podía aprender algo, es uno de los accidentes más felices de mi vida»

11 comentarios en “El cocodrilo

  1. el interes que le muestran ante una situacion en el libro los personajes, ademas de las criticas que dan los periodicos ante una situacion , buscan algo que colocar en contra o un beneficio , buscamos una forma de hacer las cosas lo mas facil posible creyendo con esto ser mejores que los otros o segun el aleman mas inteligentes

  2. Buenas tardes a todos:

    Ayer terminé el relato “El cocodrilo” y me quedé con las ganas de saber quién se salva al final, si el animal o el hombre. Pienso que, en el fondo, lo que menos le importaba a Dostoievski era explicar la historia en sí, ya que sólo quería tomarla como pretexto para criticar la situación económica, social y política tanto de Rusia como de Europa. Por eso, además de ser una narración entretenida y humorística, “El cocodrilo” es una sátira de los funcionarios rusos de esa época de cambios en la que la admiración por el capitalismo europeo cegaba a algunos intelectuales rusos. La avaricia y el orgullo tanto de Iván como del dueño del cocodrilo se exageran para criticar los defectos y los vicios de su tiempo.

    Tengo la impresión de que, si vuelvo a leer este libro dentro de unos años, cuando conozca mejor la historia del imperio ruso y de Europa, entenderé mucho más todas las ideas que Dostoievski expone en su obra.

    Hasta el viernes,

    Marcel

  3. ¡Hola a todos!

    Los días pasan volando y hasta hace poco no he podido empezar el libro que nos toca comentar este viernes. He llegado a la pág. 40 y lo terminaré para el día de nuestro encuentro.

    Me parece una historia divertida y muy bien narrada. Me ha sorprendido mucho la actitud del dueño del cocodrilo, ya que lo veo muy egoista porque prefiere que se muera Iván a que lo haga su animal, y no precisamente porque quiera a su mascota sino porque es una persona interesada que sólo piensa en los beneficios que obtiene a partir de ella.

    Sobre el sentido del humor, me hace mucha gracia cómo habla el dueño del cocodrilo, ya que, al ser alemán, exagera la pronunciación de las erres.

    En cuanto al relato, ya he dicho que me gustaba mucho el estilo de Fiódor Dostoievski, porque es un cuento muy ameno, que combina perfectamente las partes narradas y dialogadas. Los diálogos, por ejemplo, son fáciles de leer, al ser ligeros y muy expresivos.

    Me ha llamado también la atención, al final del primer capítulo, que el narrador, Semión Semiónych, que se parece a Dostoievski, se dirija al lector para informarle del estilo “no tan elevado y sí más natural” con el que escribirá a partir de este momento.

    Tengo ganas de saber cómo termina todo.

    ¡Que paséis un buen domingo!

    Marcel

  4. el cuento según lo que hemos leído del primero y en parte del segundo nos habla de como a Iván Matvieyich al quedarse en un cocodrilo , y al ver como el dueño de este en consecuencia el interes que tienen ante esta situacion, Timofei Semionich no tener simpatia con el protagonista

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